INTRODUCCIÓN AL METODISMO LIBRE
UNIDAD 2, CAPÍTULO 8
NUESTRA HERENCIA DE ESPIRITUALIDAD
En la primera parte del libro hemos examinado las influencias que ayudaron en la formación de nuestra iglesia. En esta segunda parte, veremos como esas influencias resultaron en una iglesia espiritual y evangelística llamada la Iglesia Metodista Libre. Nos interesa ver la formación de la iglesia y sus doctrinas y características distintivas.
Hemos notado que el metodismo en Inglaterra comenzó como un movimiento espiritual dentro de la Iglesia Anglicana. Las sociedades que formaron tuvieron como propósito principal el cultivo de la espiritualidad de los socios. Ahora veremos como ese movimiento fue trasladado a América.
El Metodismo en América
En el capitulo V, vimos que la decisión de Whitfield de ir alas colonias americanas a predicar fue la razón por que él pidió a Juan Wesley a venir a Bristol para guiar a los convertidos y continuar su obra en aquel lugar. Siendo siempre un predicador poderoso, Whitfield predicó en América por los siguientes 35 anos, o hasta 1770. A pesar de que multitudes se convirtieron, el metodismo no quedó establecido con sus esfuerzos, porque el gran predicador no sabia organizar a sus convertidos y conservar los resultados de su avivamiento. Las personas salvadas se unieron con otras iglesias o se perdieron por falta de enseñanza cristiana.
1. Exito Inicial
El metodismo principió con la emigración de grupos de metodistas de Irlanda e Inglaterra. En estos grupos venían predicadores laicos y oímos de grupos de metodistas reunidos en las casas de los miembros en Nueva York y Baltimore. Desde 1769 en adelante, a petición de los metodistas en América, Wesley comenzó a enviar predicadores itinerantes a las colonias para extender la obra.
Cuando estalló la revolución americana, la mayoría de estos predicadores tuvieron que regresar a Inglaterra porque se consideraban enemigos de la nueva nación por ser ingleses. Otro efecto de la revolución fue privar a las iglesias anglicanas de sus pastores, porque los pastores anglicanos no solamente eran ingleses, sino que recibían sus sueldos del gobierno ingles, puesto que la Iglesia Anglicana era la iglesia del estado en Inglaterra. Se consideraban agentes del rey y, por tanto, fueron expulsados.
Hasta este tiempo el metodismo no era una iglesia organizada. Los metodistas eran predicadores laicos sin derecho de administrar el bautismo, matrimonio, entierro ni la Santa Comunión. Sus miembros acudían a los ministros anglicanos por estos sacramentos. Después de la revolución no había ministros anglicanos que ofrecieran estos servicios. En esta crisis, Wesley tuvo que ordenar dos ministros y mandarlos a América para organizar la iglesia en América y ordenar más ministros metodistas. Se reunieron en Baltimore en 1784 y organizaron la Iglesia Metodista Episcopal.
La joven iglesia creció rápidamente. Estaba admirablemente adaptada al medio ambiente del Nuevo Mundo. Sus predicadores itinerantes no necesitaban iglesias establecidas. Más bien iban de lugar en lugar predicando a cuantos encontraron. Su sistema de predicar al aire libre, la seguridad de la salvación que predicaba y el entusiasmo de los convertidos aseguraban el éxito. Los ministros en su mayoría eran personas con poca preparación académica, pero seguros de su llamamiento a predicar y dedicados a la obra de Dios. La figura clásica del ministro metodista de entonces era un hombre a caballo atravesando bosques, ríos y desiertos en busca de almas. Y multitudes se convirtieron. Pronto la Iglesia Metodista llegó a ser la iglesia más numerosa en América.
2. Decadencia
La iglesia siguió vigorosa en la frontera, donde el pecado y el vicio abundaban, porque predicaba el evangelio de salvación y la liberación del pecado para todos. El testimonio de vidas cambiadas era su mejor propaganda. Pero en el Este, con el crecimiento de las ciudades grandes, la cultura y la prosperidad, el mismo éxito de la iglesia llegó a ser una trampa. La Iglesia Metodista llegó a ser rica y popular, y su espiritualidad decaía lentamente. Esta decadencia se notaba en varios aspectos.
En Doctrina: En la ruda frontera, donde florecía el vicio y el pecado, los predicadores predicaron constantemente la necesidad de la salvación del pecado, pero encontraron poca ocasión de predicar la santificación y el crecimiento en la gracia de Dios, puesto que eran mas evangelistas itinerantes llamando la gente al arrepentimiento, que pastores para instruir a los convertidos. En 1812 la sección sobre doctrina fue quitada de la Disciplina Metodista. El plan era imprimir esta sección en un libro aparte, pero por alguna razón no se publicó hasta 1832. Estos 20 años sirvieron para borrar de la mente muchas de las doctrinas distintivas del metodismo. Este descuido de las doctrinas (especialmente la doctrina de la santificación) fue muy marcado. De 1832 a 1840 algunos lideres de la iglesia intentaron avivar esta doctrina pero con poco éxito. De 1840 en adelante, una oposición marcada se cristalizó en contra de la santificación.
En la Vida Personal: En su principio el metodismo consistía de pequeños grupos de creyentes congregados para compartir mutuamente sus experiencias cristianas. Cuando los grupos llegaron a ser grandes, edificaron templos para sus reuniones, pero todavía sus servicios se distinguían por su sencillez y la participación de los creyentes en los servicios. Los miembros de la congregación cantaban los himnos, oraban, leían las Escrituras y testificaban públicamente. Pero ya de 1850 en adelante, se notaba una tendencia marcada en las iglesias grandes de introducir coros para cantar, e instrumentos de música para entretener a la congregación. La práctica de testificar de las bendiciones de Dios cayó en desuso y el ministro leía la Biblia y oraba por la congregación. Dejaron el uso de servicios al aire libre y campestre por un servicio más formal y litúrgico en las iglesias. El movimiento que había comenzado buscando las almas dondequiera que se encontraban, había vuelto a encerrarse en las paredes de un templo.
Los metodistas rechazaron el lujo y extravagancia en el vestir porque lo consideraban como una indicación de orgullo. Además, su sentido de mayordomía cristiana no les permitía gastar dinero
en lujo personal, sino demandaba que dedicaran todo lo que poseían a la obra de la evangelización del mundo. Pero cuando el metodismo en América llegó a ser la denominación más grande y popular, el ingreso de personas ricas y mundanas en sus iglesias les hizo olvidar sus principios y toleraron el lujo y las prendas ostentosas de vestir entre sus miembros.
Desde el tiempo de Wesley, los metodistas habían condenado las diversiones mundanas como el baile, la borrachera, el jugar por dinero en todas sus formas, y más tarde el teatro y el cine. Pero en menos de 100 años después de su organización en América, por las mismas razones citadas arriba, habían abandonado sus principios de conducta cristiana en las ciudades, hasta patrocinar bailes y juegos para levantar dinero para la iglesia que antes condenaba tales diversiones como indignas de un cristiano.
En la Vida Social: El cristiano sincero es diligente en su trabajo y cuidadoso en la administración de sus bienes, no malgastándolos en vicios y lujo. El resultado lógico es que prospera económicamente y a veces llega a ser rico. Pero es difícil ser rico y no caer en la trampa del orgullo, el lujo y el amor a las cosas materiales. Este amor a las cosas materiales destruye el amor de Dios, porque como dice nuestro Señor, "Ninguno puede servir a dos señores" (Mateo 6:24). Juan Wesley reconoció esto y enseñó que el cristiano no solamente debe ganar todo lo que puede y ahorrar todo lo que puede, sino dar todo lo que puede. Según él, eso era la única manera de escapar a la trampa de las riquezas. Pero hemos visto como el lujo invadió la Iglesia Metodista en el Este de los Estados Unidos y destruyó su espiritualidad.
Temprano en su historia, la Iglesia Metodista condenó la esclavitud, pero esa decisión ofendió a muchos miembros de la iglesia en el Sur que eran dueños de esclavos. En lugar de tomar una posición decisiva contra este mal, la iglesia quitó de sus reglas la prohibición de la esclavitud, y más tarde condenó a los que quisieron abolir el trafico de esclavos. Tal acción resultó en la separación de varios miles de metodistas en el Norte, quienes organizaron la Iglesia Metodista Wesleyana. Pero aun así, no pudieron evitar la separación de los Metodistas del Sur, quienes se apartaron de la Iglesia Metodista Episcopal organizando la Iglesia Metodista del Sur. No fue sino hasta 1864, fecha en que la esclavitud fue abolida por el gobierno de los Estados Unidos, cuando la Iglesia Metodista Episcopal adoptó una prohibición de la esclavitud en su Disciplina. Tal vacilación en asuntos morales muestra una falta grave de dirección espiritual.
Desde el principio, el metodismo tenía en sus Reglas Generales una prohibición contra el uso o trafico de bebidas alcohólicas. Esto es un ejemplo de una regla buena que existía, pero que no podían hacerla cumplir porque muchos de sus miembros tomaban.
Poco después de 1800, algunas iglesias en América comenzaron la práctica de cobrar un alquiler por los asientos en los bancos de los templos para levantar fondos. Esa práctica tendió a fijar en las manos de los más ricos de la congregación el control de la misma, puesto que ellos alquilaron todos los bancos, y los pobres no tenían lugar donde sentarse en el templo. De modo que la práctica, comenzada para reunir fondos para la iglesia, resultó en la exclusión de los pobres de los servicios. La lucha por conservar las iglesias libres para cualquier persona fue una de las causas de la organización de la Iglesia Metodista Libre.
Hemos citado suficientes ejemplos para mostrar que la Iglesia Metodista oficialmente había abandonado su primitiva pureza y espiritualidad. No quiero decir por esto que todos los metodistas eran así. Miles de ellos gemían por una restauración de las doctrinas y prácticas de los tiempos anteriores. El resto de esta historia es la crónica de como él los lucharon para reformar su iglesia.
La Formación de un Reformador
1. Experiencia Personal
El hombre que en la providencia de Dios llegó a ser el símbolo de reforma en la Conferencia Genesee, de Nueva York, se llamó Benjamin Titus Roberts. Cuando era un joven estudiante de derecho, Roberts se convirtió. Esa experiencia fue tan profunda, que sintió un llamamiento para predicar el evangelio. Aunque casi había terminado sus estudios de derecho, abandonó su carrera y se matriculó en Wesleyan University para prepararse para el ministerio. Mientras estaba en la universidad, un evangelista, Dr. Juan Wesley Redfield, vino a Middletown, Connecticut, donde estaba localizada la universidad, y comenzó servicios de avivamiento. Era un avivamiento del antiguo estilo metodista que sacudió al pueblo entero, penetrando hasta dentro de las aulas de la universidad. El presidente de la universidad, Dr. Olin, uno de los grandes hombres metodistas de su siglo, dio su aprobación completa al avivamiento, diciendo: "Esto, hermanos, es el metodismo, y tienen que apoyarlo."12
Una de las personas profundamente afectada por la predicación de Redfield sobre la santificación y la vida santa fue el joven Roberts. Aunque no experimentó la santificación en ese tiempo, nunca podía olvidar la prédica de Redfield sobre el asunto.
2. Interés en la Reforma
Temprano en su vida Roberts mostró interés en la reforma. Luchó desde su juventud por la abolición del uso de bebidas alcohólicas y la esclavitud. En sus años de estudios de derecho usaba su tiempo libre los domingos para enseñar clases en una iglesia de negros.
3. Exito en la Universidad
Roberts era un estudiante ávido. Aprendió el latín solo, y había dominado el álgebra antes de conocer a otra persona que la comprendiera. A pesar de que tenia que vivir fuera de la escuela parte del tiempo y trabajar para su sostén, se graduó con honores, dando discursos en los ejercicios de graduación en sus últimos dos años. Antes de graduarse le ofrecieron la posición de director de una escuela secundaria de la Iglesia Metodista. Después de consultar con el Dr. Olin decidió no aceptar la posición porque sintió que debía predicar en las iglesias.
4. Éxito en el Pastorado
Roberts decidió unirse con la Conferencia de Genesee y fue nombrado pastor en Caryville su primer año. Laboró solo un año en Caryville, pero al fin del año podía reportar 40 personas unidas a la iglesia, un anexo hecho al templo y la deuda de la casa pastoral pagada. El segundo
año fue enviado a Pike. Fue durante su pastorado de 2 años en Pike, que asistió a un servicio campestre donde encontró la experiencia de entera santificación. Dedicó su vida completamente a Dios y a la predicación de la vida santa, aunque esta no era una doctrina popular en su tiempo. No podría saber los resultados de esa memorable decisión. Después de 2 años en Pike, en el segundo de los cuales experimentó un avivamiento, fue enviado a Rushford. Ese mismo año fue invitado a volver a Pike para celebrar unos servicios de avivamiento y reportó 100 almas convertidas, de las cuales 90 se unieron a la iglesia como miembros. Tales eran los resultados del espíritu evangelístico del joven predicador.
5. Experiencia en la Iglesia de Búfalo
Al fin de cuatro años en el pastorado fue ordenado presbítero y nombrado para una de las iglesias más grandes de la conferencia en la ciudad de Búfalo. Entonces comenzaron a mencionar su nombre como un candidato digno de ser superintendente y eso cuando apenas tenia 30 años de edad. Inspirado por los avivamientos que había experimentado en sus pastorados anteriores, Roberts fue a su nueva iglesia en Búfalo. Si necesitaba mas impulso para comenzar su obra de reforma, lo recibió en las experiencias encontradas en su nuevo pastorado. Su nueva iglesia era una congregación grande y popular entre la sociedad alta de la gran ciudad de Bufalo. Roberts la encontró desprovista completamente de sentido espiritual. Los miembros estaban sumergidos en el placer y el pecado, aunque eran muy formales en sus servicios.
Frente a esta condición, Roberts llamó al Dr. Redfield, la persona que había afectado tan profundamente a él y a la universidad en Middletown, para unos servicios de avivamiento. La prédica directa de Redfleld sobre el pecado y la santificación había comenzado a penetrar en los corazones, cuando las reuniones fueron interrumpidas para celebrar una conferencia de distrito. Entre los visitantes a la conferencia se encontraban algunos predicadores prominentes de la conferencia, quienes no creían en la espiritualidad. Su oposición abierta al fervor de Redfield hizo fracasar el avivamiento.
Además de rechazar el avivamiento en la iglesia, los miembros tenían poco interés en las almas perdidas en su derredor. Se alquilaban los asientos en el templo, de modo que solamente los miembros pudientes tenían puestos. Roberts quiso abandonar esa práctica para poder invitar a todo el mundo a los servicios y así ganarlos para Cristo, pero no podía persuadir a la congregación a hacerlo. Entonces propuso que se abriera una iglesia aparte, patrocinada por la congregación, la cual seria libre para todos, y usada para ganar a los pobres. Ese intento también fracasó.
La apatía espiritual de su iglesia; la oposición de pastores populares y mundanos, contrarios al espíritu de avivamiento; el poco interés de la congregación en las almas, y la mundanalidad de sus miembros, sirvieron de aguijones para impulsar al ferviente pastor a la acción enérgica.
Profetizando con la Pluma
No pudiendo hacer nada con sus consejos y predicas, decidió profetizar con su pluma. En febrero de 1853, Roberts escribió un articulo analizando la membresía de la conferencia, e indicando que en los últimos 10 años la conferencia había perdido 1,139 miembros. Atribuía esta perdida de
membresía a la falta de poder espiritual. También dijo que ni la mitad de los miembros hablan experimentado la salvación del pecado. Mostró que una ola de mundanalidad se había apoderado de la iglesia, y las disciplinas de la vida cristiana habían sido olvidadas de tal modo que no se distinguía en muchas partes entre los cristianos y los inconversos.
En enero de 1857 un grupo de metodistas de la Conferencia de Genesee comenzó la publicación de una revista religiosa que sirviera a la causa de la reforma dentro de la iglesia. Desde el principio, Roberts era un corresponsal de esa revista y escribió muchos artículos en ella. El articulo que causó más atención, y que fue escogido por los ministros modernistas para acusar a Roberts y a los otros reformadores, se llamaba: "El Nuevo Pensamiento Metodista."
Puesto que este articulo sirvió de base para las acusaciones que resultaron en la expulsión de Roberts y otros ministros, nos conviene analizarlo. El articulo acusó a los ministros modernistas de haber dejado las doctrinas y prácticas del metodismo. En su doctrina enseñaban ellos que la justificación y la santificación eran iguales. En la vida personal, llamaban fanáticos a los que profesaban una experiencia religiosa profunda. En la adoración, decían que Dios no se agradaba con las adscripciones de devoción de los cristianos; que el cristianismo se expresaba mejor por la benevolencia y las buenas obras. Edificaban templos exclusivistas donde los pobres no podían asistir, y llenaban sus servicios con músicos profesionales para ejecutar piezas musicales difíciles. Permitían la mundanalidad en el vestir y en el vivir; para levantar fondos, alquilaban los asientos del templo al que apostaba más; anunciaban fiestas mundanas, loterías, etc. Concluyó Roberts con las palabras de Jeremías 6:16: "Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por el, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos."
No sólo en el corazón de Roberts ardía este espíritu de avivamiento. Otros pastores de la conferencia compartían su entusiasmo y espiritualidad. Multitudes de laicos dieron gracias a Dios porque sentían el verdadero espíritu del metodismo en sus reuniones. Puesto que Roberts era el más elocuente del grupo de ministros espirituales, fue reconocido como el líder del movimiento de reforma.
Del principio de nuestra iglesia, pues, hemos heredado un espíritu de avivamiento y preocupación por las almas, combinado con un deseo de vivir una vida cristiana ejemplar ante el mundo. ¡Luchemos para hacer lo mismo en nuestros días!
Es hermosa la heredad que me ha tocado (Salmo 16:6).
12. Ibid. pag. 173.
REPASO DEL CAPITULO 8
1. Según el autor, la decadencia del metodismo en Norteamerica se debió a _________________
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2. ¿Cuál fue la recomendación de Wesley para escapar de la trampa de las riquezas? _________
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3. Sabemos que el metodismo llegó a América por la emigración de grupos metodistas desde Inglaterra e Irlanda. Estos metodistas se reunían en:
a. Templos b. Escuelas c. Casas d. Parques
4. Al consagrarse completamente a Dios, Roberts
a. Dejó la iglesia Metodista Episcopal
b. Comenzó a predicar sobre la vida santa
c. Experimentó éxito en todo lo que hacia
d. Fue electo superintendente
5. Cuando Roberts vio que la gente no hacia caso a la predicación de la santificación el
a. Dejó de predicar sobre este tema por un tiempo
b. Organizó la Iglesia Metodista Libre
c. Comenzó a predicar con su pluma
d. Transfirió su membresía a otra conferencia